Hoy voy a hacer un balance. El año está a punto de acabar... y no sé como lo calificaría.
Si empiezo a pensar... me he vuelto una miedica, aunque por lo menos he aprendido que las cosas no siempre son de color de rosa y que hay mucho inútil por el mundo. Pero ese es otro tema.
El comienzo de este año fue diferente. Lo empecé sin ganas... y ahora tengo ganas de que se termine.
He pasado por momentos buenos y malos... y lo jodido es que o han sido muy buenos, o demasiado malos. No he tenido ningún punto medio.
No siempre las cosas siguen el ritmo que deberían... pero desde luego está claro que el tiempo lo pone todo en su sitio, tarde o temprano... las cosas están como deben estar, aunque no sea donde a tí te gustaría.
Si algo he aprendido este año es que por cada cosa mala, hay mil buenas. Sólo hay que saber verlas.
Puedes discutir, enfadarte, sentirte dolida, sentir rabia... pero luego pasa una cosa buena que te hace olvidar todo lo demás.
Por mil discusiones, enfados o tristezas que he tenido este año, hubo una cosa buena que las super con creces y merece la pena vivir más que toda esa mierda. Este año vino Óscar, y es lo más bonito que hay en el mundo. Tengo un sobrino que es para comérselo. Todo lo que da es alegría. Y eso sí que merece la pena, y no darse mal por lo que "Pepito" diga o deje de decir. Ni pensar en lo que hubiera sido aquello que nunca fue... ni si será aquello lo que quiero que sea... No quiero saber si me esperaras o te esperare... No lo quiero saber.
Este año tengo un nuevo próposito: Intentar calmar mis miedos.
No quiero volver a sentir miedo porque la gente pueda hacerme daño. No digo que me vaya a hacer de piedra. Sólo quiero darle importancia a lo que realmente lo tiene y a quien realmente lo merece.
Me da igual que me dejeis de hablar durante años sin razón, o que os toméis mis cosas como lo que no son... me da igual todo.
Solo quiero que acabe este año que pocas cosas buenas ha traido (aunque las pocas que hayan sido han sido las mejores).
Sé que este año, cuando suenen las doce campanadas, voy a empezar a volver a ser yo. A volver a ser la que era antes. Sin miedos. Sin pensar demasiado. Sin importarme lo que no me tenga que importar.
Espero que esto no se quede tan solo en palabras... cuando empiece el 2012 ya os lo contaré... porque la vida es tan bella como tú la quieras ver... Y yo quiero que sea extremandamente bonita.