24 de junio de 2012

El valor de las cosas...

El valor de las cosas, las actitudes, los gestos y las palabras, las decisiones tomadas... es mayor de lo que pensamos.

Hay momentos en la vida en los que algunas de estas cosas te hace ver que no siempre tienes razón, que a veces todos nos equivocamos con los demás... y que los demás se equivocan contigo.

Hoy he tenido una larga noche para reflexionar. Unas cuantas horas acompañadas de música en las que bueno, se me han pasado muchas cosas por la cabeza.

No siempre todo puede ir bien  y todavía menos en momentos en los que no necesitas que las cosas estén peor de lo que ya te van.

Sé que hay que ser fuerte, que las cosas se superan, y todos esos rollos que se suelen decir, pero no es fácil.

Si no fuera por esos pequeños impulsos que siento que la gente que realmente está aquí conmigo me da, no sé que sería esto.

Mañana es lunes y voy a intentar retomar todo lo que dejé atrás. Voy a intentar conseguir que todo esto no me supere. Ya son más de 3 meses interminables... y quiero que acabe cuanto antes y volver a ser yo. Volver a aquellos tiempos en los que no me afectan las cosas sin importancia. Aquellos días en los que sólo estaba yo, y lo poco de alrededor.

No te das cuenta del pequeño valor que tiene un gesto hasta que no estás vulnerable y echas de menos esas cosas que demuestran que tienes apoyo, y te sobran las que antes no te afectaban y ahora sólo te duelen.

Pero si de algo estoy segura es de que ya me canso de tirar la toalla...



23 de junio de 2012

Quiero hablarte ahora

Que hacer cuando quedan tantas cosas que decir, y ahora ya es tarde.

Cómo poder sacar eso que llevas dentro y siempre quisiste decir, y ahora ya no puedes porque esas personas ya no están.

Aún no me puedo acostumbrar al ritmo de la vida, y ya son unos cuantos años los que llevo intentándolo.
Las personas se van, y aunque siempre están en nuestro corazón... antes podíamos hablarles, ahora sólo recordarles, imaginarles... ya no nos pueden contestar aquellas preguntas...
No es fácil ver como llueven los recuerdos de aquellos días, en los que todo era genial, y perfecto... ni olvidar aquellos que duelen... pero la vida sigue, y no queda más remedio que seguir... Aunque tenía mil cosas que contar... y frente a mí mil cosas que me arrastran junto a vosotros...