Que hacer cuando quedan tantas cosas que decir, y ahora ya es tarde.
Cómo poder sacar eso que llevas dentro y siempre quisiste decir, y ahora ya no puedes porque esas personas ya no están.
Aún no me puedo acostumbrar al ritmo de la vida, y ya son unos cuantos años los que llevo intentándolo.
Las personas se van, y aunque siempre están en nuestro corazón... antes podíamos hablarles, ahora sólo recordarles, imaginarles... ya no nos pueden contestar aquellas preguntas...
No es fácil ver como llueven los recuerdos de aquellos días, en los que todo era genial, y perfecto... ni olvidar aquellos que duelen... pero la vida sigue, y no queda más remedio que seguir... Aunque tenía mil cosas que contar... y frente a mí mil cosas que me arrastran junto a vosotros...
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