A veces, que no digas las cosas no significa que no las sepas, y desde luego yo no soy tonta y me doy cuenta de muchas cosas, actitudes, comportamientos, miradas y metidas de pata bastante poco disimuladas, pero me da igual, de verdad.
Yo sigo mi vida y doy los pasos como creo que son más adecuados para mí, y no me importa que tú le digas a este otro, o que este otro vaya y le diga a aquel... hago lo que quiero, y con quien quiero, y así soy feliz, sin preocupaciones, y sin dejar que nadie me toque las narices.
Por eso creo que a veces, es mejor callarse lo que sabes, porque así no das opción a que vengan y te recriminen, te digan o te dejen de decir... Vive y deja vivir... pero para poder vivir tú, primero tienes que dejar vivir a los demás.
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