Siempre nos pasamos la vida diciendo que pasamos de todo cuando en realidad en un segundo plano, aunque estemos convencidos de que somos lo más por no pensar en eso que deberíamos pensar, no hacemos más que darle vueltas a las cosas... que sí, que tal vez no buscamos cosas nuevas en esos terrenos, pero no pasamos de las cosas que siempre ha habido y nos gustaría no pensar.
Para rematar la faena, nos obcecamos en pensar lo que pudo ser y no fue, o nos pasa por la mente ese típico "Y si.... ", que no nos sirve de nada porque no pasó y no lo vamos a cambiar.
Cuando las cosas no pasan, no funcionan, salen mal o cualquier otro tipo de imprevisto... es por algo. Piensa en lo que tienes ahora y no te lamentes por lo que no hiciste o no tuviste, porque eso ya no tiene arreglo. Ahora es el momento en el que estás viviendo esto y es el momento en el que hoy SÍ puedes hacer algo por cambiar lo que venga en el futuro y por lo que no te tendrás que lamentar... o sí, tal vez en este caso te lamentes de haber hecho algo que hubiera sido mejor no hacer, pero es un riesgo que hay que correr.
Sé tú mismo, actúa como el cuerpo te pida y pierde el miedo. Dile a quien sea que le quieres, que le odias, que le echas de menos o que no le quieres volver a ver... que si el destino quiere que os sigáis queriendo, os dejéis de odiar o de echar de menos o incluso que con el paso de tiempo os volváis a ver... así va a ser.
Las cosas que en tu vida no te hacen feliz hazlas desaparecer, porque cuando algo te molesta, te da quebraderos de cabeza y te hace pensar más en lo malo que en lo bueno... es porque no merece estar en tu vida.
En resumen, no hay que tener miedos. A nada. A nadie. Tu vida sólo la diriges tú. Tú tomas las decisiones... y de ti es de quien depende que tu vida pase de no estar mal... a ser una vida feliz y como tú quieres.
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