27 de abril de 2014

En tiempo de guerra, mentiras por mar y por tierra

Hacía días que no me sentaba frente al ordenador y reflexionaba un poco... así que creo que hoy es el día de hacerlo de una vez. Y hoy elijo las mentiras como tema para el blog, que creo que es un tema interesante, cercano a todos... (a unos más que a otros) e importante de tratar.

Todos alguna vez hemos echado alguna mentira piadosa, sin importancia.  Pero la pregunta que me viene a la mente es... ¿Por qué?

Bueno, cuando somos pequeños soltamos mentirijillas para evitar que nos riñan porque creemos haber hecho algo malo. Lo peor es cuando no dejamos de hacerlo en el momento en que crecemos.

De niños tal vez no nos damos cuenta, pero mentir es peor que decir la verdad. Puede que hayamos hecho algo que no esté bien, pero nada inconfesable que se pueda solucionar... aunque de esto con el tiempo te das cuenta.

En la etapa que somos mayores cuando mentimos... lo hacemos por la misma razón o motivos similares: MIEDO. Miedo a que nos juzguen, a que digan o dejen de decir... a lo que los demás puedan pensar de nosotros. Pero estamos en las mismas... mentir es peor que decir la verdad.

Siempre he defendido que no es lo mismo mentir, que no contar algo. A ver cómo lo explico... Si nadie me pregunta y yo no quiero contar nada, no estoy mintiendo, pero si alguien me pregunta y contesto algo que no es cierto... eso sí que es mentir. De lo que no nos damos cuenta es de que si alguien nos pregunta, puede que lo haga porque esa persona ya sabe la respuesta. Si decimos la verdad, quedamos bien y no es nuevo para la otra persona. Le demostramos que no mentimos. Pero si no decimos la verdad... además de quedar mal, este acto influye negativamente en la otra persona. La confianza se desmorona... y una vez puede ser fácil de recuperar, pero muchas durante tantos años... no. Y es cuando la otra persona (en este caso yo), se pone a pensar y a recapacitar. Primero es una sensación de vacío y decepción, porque sabes que la otra persona no es sincera contigo, pero todo esto empeora cuando te das cuenta volviendo atrás de que esto lleva repitiéndose años y años... y ves que seguirá así hasta el fin de los tiempos. Y es entonces cuando yo digo, ¿y si tú me mientes, por qué no voy a tener yo derecho a soltar las cosas como son y dejarte en evidencia?. Pues claro que lo hago. Y lo haré... porque volviendo la vista atrás, hace diez años ya se perdió alguna amistad en el camino gracias a tus mentiras y a todos tus actos raros, que ahora veo que son cosas muy poco normales. Y si hace diez años ya se estropeó por mentir, ¿Quién me dice que durante estos diez años siguientes o los diez que vendrán a partir de ahora no lo volverás hacer? Nadie me lo puede asegurar. No puedo decir que vas a actuar como hay que hacerlo porque nunca te he visto hacer algo semejante, pero sí puedo decir que seguirás mintiendo y desconfiar... porque es algo que nunca te he visto dejar de hacer. Aunque me haya costado ver.

En resumen, no me creo tus mentiras. No me creo NADA de lo que salga de esa boca. Así que... no pidas a los demás que estén para ti cuando tú no estás de la misma forma para los demás.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Parece que, otra vez más, tenemos vidas paralelas. Así que no tengo mucho que añadir, sólo que TE ENTIENDO PERFECTAMENTE.
-A

Anónimo dijo...

Que razón tienes perra -A

Biunxi dijo...

Me alegro que estéis de acuerdo porque todo me salió de dentro xDD. Sois unas guarras. -A